Me lo encontré una tarde en un bar, le mire a los ojos y me vi. Sentí un escalofrío que recorrió mi espalda. Aquella sensación tan extraña me dio el coraje necesario, ese mismo que muy pocas veces he vuelto a tener para seguir mirando y escuchado, queriendo saber más sobre aquel triste e intenso dolor. También pude saber y sentir mi propio e intenso dolor. Jamás he vuelto a sentirme más vivo como en aquella ocasión en la que no tenía que huir de la tristeza ni ocultarla. Encontré a alguien lo suficientemente "débil" como para hacerse cargo del sufrimiento que desde niño hallo a su alrededor.
Nos alegremos y sentimos juntos una sensación cálida y humana. Pablo y no el "yonqui", el "débil" o el "perdedor" hablo conmigo, Raúl, el que puede ser en muchas ocasiones todo aquello que los demás decidan ver y nombrar. Al igual que Pablo. Pero en aquella ocasión no fui, simplemente acontecí, me deshice en la cálida sensación de ser reconocido y reconocerme en otro ser humano.
Hablamos sobre lo dura y cruel que podía ser la vida para muchas personas, simplemente por haber nacido en un determinado lugar. Sentimos la impotencia, el dolor, el sufrimiento que otros muchos padecen, y no solamente Pablo y yo. Pablo no entendía como era que los demás a su alrededor hacían como si no pasara nada. Parecía ser que aquel sufrimiento no era real. Como si fuese una fantasía o ficción que los dos nos empeñábamos en reproducir. Darle existencia y que cobrara vida ante los ojos de todos aquellos empeñados en vivir de espaldas al sufrimiento.
Resulto ser que nadie quería sufrir, para eso ya estaba Pablo y otros muchos llamados, de forma despectiva, " yonquis". Nadie quiere perder, ese lugar estaba destinado para unos pocos que, o bien aceptaban su posición con resignación y se sobreponían al dolor siendo más "fuertes". O bien, como Pablo y yo en aquella ocasión, lo asumían, vivían y hacían propio, obteniendo como resultado el desprecio por parte de todos aquellos empeñados en omitir el sufrimiento. El resultado de vivir algo que los demás se empeñan en negar acaba siendo la soledad y el abandono. Lo cual acaba por dar cabida a los sentimientos de culpa y vergüenza. Sentir cosas de las cuales nadie quiere saber nada, lleva inevitablemente a sentir vergüenza y culpa por sentir lo que se siente. Y en definitiva por ser uno mismo. Supongo que cuando aquel dolor "negado" fuese tan triste e intenso, es cuando Pablo buscaba el caballo y galopar para huir de un mundo ciego y mudo ante el sufrimiento.
Pablo me regalo una cinta de cassete con temas de Paco Herrera. No lo volví a ver pero estoy seguro que allá donde se halle no estará solo, ni él ni nadie se lo merece.
Desde niño quede maravillado al observar la naturaleza, sobre todo la primera vez que vi microorganismos por un microscopio. Me sorprendió contemplar tanta vida que escapaba a mi vista.
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domingo, 25 de agosto de 2013
domingo, 30 de junio de 2013
¿ PERO QUÉ ESTAIS HACIENDO?
El ser humano vive en una ficción o mito. A caballo entre lo que es( en la práctica lo que hace ) y lo que dice ser. Un animal racional, dice ser para calmar su conciencia; esa voz bajita, culposa, que le recuerda continuamente que no es más que una criatura enloquecida, presa del pánico y el miedo.
Comparto esta película, que proporciona muchas ideas para la reflexión sobre la naturaleza humana y el papel relevante del miedo como emoción, del cual se deriva la agresión. ¿ El ser humano es bueno o malo por naturaleza, es bueno por naturaleza y lo corrompe la sociedad? Yo me inclino a pensar que la sociedad es la ficción en la cual se desarrollan los individuos. Y como en toda ficción se representan todos los miedos, deseos, anhelos, amores y conflictos de todos y cada uno de los actores individuales. Quizás lo más espantoso, al fin y al cabo, es cobrar conciencia de que no se trata de una inocente obra de teatro sino que se trata de nuestra vida. Nos va la vida en ello.
https://www.youtube.com/watch?v=AgFg9Z6NNSw
Comparto esta película, que proporciona muchas ideas para la reflexión sobre la naturaleza humana y el papel relevante del miedo como emoción, del cual se deriva la agresión. ¿ El ser humano es bueno o malo por naturaleza, es bueno por naturaleza y lo corrompe la sociedad? Yo me inclino a pensar que la sociedad es la ficción en la cual se desarrollan los individuos. Y como en toda ficción se representan todos los miedos, deseos, anhelos, amores y conflictos de todos y cada uno de los actores individuales. Quizás lo más espantoso, al fin y al cabo, es cobrar conciencia de que no se trata de una inocente obra de teatro sino que se trata de nuestra vida. Nos va la vida en ello.
domingo, 5 de mayo de 2013
DEMASIADO HUMANO.
La estupidez humana no tiene límites. El estúpido e insolente ser humano
tiende a pensar que todo gira a su alrededor, a un palmo de su nariz. Tres
golpes muy duros fueron asestados a tal criatura para que pudiera despertar de
su sueño de omnipotencia.
Primero fue Copérnico, quien demostró que no es el sol el que gira alrededor de la tierra, sino al contrario, la tierra gira alrededor del sol. Después Darwin con la teoría de la evolución, echo por tierra los mitos de la creación divina. Finalmente, Freud, puso en evidencia la racionalidad de la que tanto presume esta criatura.
Después de este gran avance en la ciencia que ha continuado hasta nuestros días, parece que la herida narcisista no acaba de cerrarse. Le pese a quien le pese el ser humano debe ser "único" y "especial".
Vemos como se aferra a la religión y todo tipo de mitos y creencias, antes de comprender pacientemente que es muy poquita cosa, prácticamente nada en la historia de la tierra, y no digamos ya del universo. Sin embargo estas criaturas para calmar su angustia se explican historias, se seducen los unos a los otros para sentir una y otra vez el placer de estar vivos. Y la verdad es que esto no es algo negativo en sí, forma parte de nuestra naturaleza vulnerable. Lo que si que resulta estúpido es no pararse a pensar y esperar a que alguien les venga a decir lo que quieren escuchar. El mundo esta lleno de profetas y vendedores de felicidad. Más estúpido aún es la negación de la vulnerabilidad, el querer seguir siendo omnipotentes, vamos los "mejores", los " más todo". Esto solo lleva a la búsqueda de la satisfacción inmediata, a creerse dueños y soberanos, y al fin y al cabo a destrozar todo a su paso. La mejor metáfora que se me ocurre es pensar en como la naturaleza le esta ofreciendo margaritas a los cerdos ( con perdón a los cerdos, que no merecen tal comparación ).
El ser humano se cree que es algo importante, es incapaz de asumir que es parte de algo más grande y que se morirá, se desintegrará. Esto le resulta insoportable a esta pequeña criatura. Por eso se agitan continuamente. No dejan de agredirse ( de forma muy sofisticada y socializada ) y de decir sandeces. De burlarse de otros y buscar chivos expiatorios, antes que hacerse responsables de su propia mediocridad. Esto último, con un poco de suerte, les llevaría a reconocerse como vulnerables, pero el coste a pagar en angustia es demasiado elevado. Es más fácil continuar aferrados a todo tipo de religiones, mitos, creencias y a la insolencia. En última instancia se trata de vencer a la muerte, y que mejor forma que articular historias en las cuales poder vencer, humillar a otros. Y contra más empeño en vencer su propia vulnerabilidad, más orgullosa, estúpida e insolente se vuelve la criatura humana.
Primero fue Copérnico, quien demostró que no es el sol el que gira alrededor de la tierra, sino al contrario, la tierra gira alrededor del sol. Después Darwin con la teoría de la evolución, echo por tierra los mitos de la creación divina. Finalmente, Freud, puso en evidencia la racionalidad de la que tanto presume esta criatura.
Después de este gran avance en la ciencia que ha continuado hasta nuestros días, parece que la herida narcisista no acaba de cerrarse. Le pese a quien le pese el ser humano debe ser "único" y "especial".
Vemos como se aferra a la religión y todo tipo de mitos y creencias, antes de comprender pacientemente que es muy poquita cosa, prácticamente nada en la historia de la tierra, y no digamos ya del universo. Sin embargo estas criaturas para calmar su angustia se explican historias, se seducen los unos a los otros para sentir una y otra vez el placer de estar vivos. Y la verdad es que esto no es algo negativo en sí, forma parte de nuestra naturaleza vulnerable. Lo que si que resulta estúpido es no pararse a pensar y esperar a que alguien les venga a decir lo que quieren escuchar. El mundo esta lleno de profetas y vendedores de felicidad. Más estúpido aún es la negación de la vulnerabilidad, el querer seguir siendo omnipotentes, vamos los "mejores", los " más todo". Esto solo lleva a la búsqueda de la satisfacción inmediata, a creerse dueños y soberanos, y al fin y al cabo a destrozar todo a su paso. La mejor metáfora que se me ocurre es pensar en como la naturaleza le esta ofreciendo margaritas a los cerdos ( con perdón a los cerdos, que no merecen tal comparación ).
El ser humano se cree que es algo importante, es incapaz de asumir que es parte de algo más grande y que se morirá, se desintegrará. Esto le resulta insoportable a esta pequeña criatura. Por eso se agitan continuamente. No dejan de agredirse ( de forma muy sofisticada y socializada ) y de decir sandeces. De burlarse de otros y buscar chivos expiatorios, antes que hacerse responsables de su propia mediocridad. Esto último, con un poco de suerte, les llevaría a reconocerse como vulnerables, pero el coste a pagar en angustia es demasiado elevado. Es más fácil continuar aferrados a todo tipo de religiones, mitos, creencias y a la insolencia. En última instancia se trata de vencer a la muerte, y que mejor forma que articular historias en las cuales poder vencer, humillar a otros. Y contra más empeño en vencer su propia vulnerabilidad, más orgullosa, estúpida e insolente se vuelve la criatura humana.
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